¿ QUE NECESITO PARA COMPRAR EL MEJOR SOFÁ  ?

  • ESQUELETO DEL SOFÁ

¿Qué son los bastidores del sofá?

Los bastidores son un elemento más que junto al armazón, conforman todo el conjunto estructural del sofá. Básicamente, vendrían a ser unos mecanismos que se colocan en los asientos y que están unidos por elásticos. En pocas palabras, sería toda la superficie donde reposarían los cojines de los asientos.

Aunque este sea uno de esos elementos que pasa totalmente desapercibido. Resulta bastante importante, ya que un defecto en los bastidores hará que nos hundamos al sentarnos en el sofá, notando como la estructura ha perdido firmeza. A pesar de que un problema en el armazón del sofá es bastante más difícil y caro de remediar, un bastidor roto puede solucionarse con un simple cambio.

¿Qué es el armazón?

El armazón, en pocas palabras, es lo que entenderíamos como esqueleto del mueble y que está presente tanto en sofás como sillones, y que hace que estos se mantengan firmes. Sin un armazón, los sofás no tendrían ningún tipo de consistencia.

Así pues, un esqueleto de buena calidad es vital para que nuestro sofá nos dure más tiempo. Obviamente existen varias opciones en el mercado que podrán aumentar o disminuir el precio final de producto.

¿Qué materiales se utilizan en la fabricación de los esqueletos de los sofás?

Uno de los materiales más utilizados en la fabricación de armazones de sofás es la madera maciza. Esta suele provenir de pino, abeto e incluso haya. Cuando la madera utilizada es de buena calidad y 100% maciza, esto da por resultado una estructura robusta que impide que el sofá se acabe deformando con el tiempo. Además, la madera utilizada suele estar tratada con el objetivo de que resulte mucho más duradera.

Otro de los materiales más habituales en la fabricación de estructuras de sofás es sin duda el aluminio, el acero o el hierro. Los sofás cama que suelen contar con mecanismos de plegado, se fabrican a partir de estructura metálicas para facilitar esta articulación. El punto negativo de este tipo de material es su tendencia a oxidarse en climas húmedos

 

  • QUE ESPUMAS NECESITO.

Antes de elegir un sofá, es importante tener en cuenta que no existe una densidad ideal. De hecho, el confort ideal es una noción muy personal: algunos preferirán estar bien apoyados una vez sentados, mientras que a otros les encantará hundirse profundamente en un sofá y sentirse envueltos. Sin embargo, se deben tener en cuenta ciertas características para un confort optimizado.

¿Qué densidad de espuma para el asiento del sofá?

Dado que el asiento soporta todo el peso del cuerpo, su densidad debe ser superior a la del respaldo. Se recomienda encarecidamente no bajar de 35 kg/m3 de densidad y elegir una espuma HR (High Resilience), para tener una buena resistencia a la recepción y que dure en el tiempo.

Los cojines de asiento pueden estar hechos de un solo bloque de espuma o de un conjunto de espumas de diferentes densidades. Por ejemplo, puede haber una espuma con una densidad de 35 a 40 kg/m3 en la parte inferior del cojín y, en la parte superior, una segunda capa de 3 a 4 cm con una densidad de entre 20 y 28 kg/m3, que proporcionará flexibilidad tanto en términos de comodidad como de aspecto visual (asiento plano o redondeado).

¿Qué densidad de espuma para el respaldo del sofá?

El peso ejercido sobre la espuma del respaldo es menor: sólo el respaldo descansa. Por lo tanto, se pueden utilizar espumas con una densidad entre 20 y 28 kg/m3. Para el respaldo, el grosor de los edredones o plumas será mayor delante del bloque de espuma principal. La espalda es por lo tanto más cómoda y envolvente.

¿Qué confort según la densidad?   

Dependiendo de su apariencia visual, diseño estricto y refinado o más redondeado – la comodidad de asiento de un sofá varía de firme a suave. El montaje de las espumas no es el mismo. Muchos fabricantes y profesionales que se dedican al tapizado ofrecen estos acabados. Cuanto más flexible sea el confort (con diferentes densidades de espuma), más redondeado y envolvente será el sofá. Cuanto más firme sea el confort (con altas densidades de espuma y laminación simplificada), más estricto y recto será el diseño del sofá.

  • QUE TELA PONER.

No hay una mejor tela para sofá. No la hay porque cada uno tenemos unas necesidades en nuestra vida diaria. Sí que hay una serie de características destacables relacionadas con las telas, que te enumeramos a continuación:

  • Resistencia de la tela

  • Adaptabilidad

  • Facilidad de lavado

  • Telas con tratamientos especiales

  • Elección del color

  • Textura

  • Fibras y materiales naturales / fibras y materiales sintéticos

Una tela resistente hace que el desgaste por los continuos roces del día a día, al sentarnos y levantarnos, sea menor y por tanto más duradera. Una tela que sea adaptable resistirá mejor a las deformidades. También existen las telas con tratamientos especiales, son telas antimanchas para tapizar sofás que repelen la suciedad e incluso hacen que los líquidos resbalen con mucha más eficacia. Otras telas absorben el líquido y la mancha es más difícil de quitar.

Elegir un color claro u obscuro también marcará la diferencia. Para ello hay que plantearse qué uso le vamos a dar a esa zona de la casa o a ese mueble en concreto. No es lo mismo vivir con mascotas — que cuando te das cuenta han dado un brinco y están sobre tu sofá —, con niños pequeños, en un piso de estudiantes, vivir solo/a o con tu pareja. Hay momentos de la vida o situaciones en las que se necesitan opciones que sean más fuertes.